ARENAS DE SAN PEDRO
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Personajes Ilustres

Francisco Benegasi y Luján

Todo un clásico como poeta y autor de teatro, que vivió a caballo de los siglos XVII y XVIII y ha quedado en el olvido durante algunas centurias.

Francisco Antolín, nacido en la villa de Arenas, hijo de don Juan Francisco de Benegasi y de doña Juana de Benegasi, fue bautizado en la parroquia (18-9-1659). El apellido paterno del futuro escritor le viene como descendiente del caballero Vivaldo Benegasi, embajador de Génova ante Felipe II. El padre ocupó cargos en el concejo de Arenas y, en 1669, cuando San Pedro de Alcántara fue canonizado (24-4-1669), la villa organizó una procesión lucida y don Juan Francisco de Benegasi portaba el estandarte del Santo "con gran distinción". Suponemos la crecida autoestima de su  hijo, quien, meses después, cumpliría 10 años. Esta noticia la debemos al recordado don Marcelo Gómez Matías (1885-1967) en su Almanaque parroquial (1922).

Trasladados los Benegasi a la Corte, el adolescente Francisco continuó en Madrid su formación humanística y hay que destacar que sobresalió en la música como virtuoso del arpa, discípulo del insigne Juan Hidalgo de Polanco (1614-1685), arpista destacado de la Capilla Real. Ya con 17 años y Caballero de Calatrava, regresó a su pueblo para apadrinar (20-9-1976) a Pedro de Ayala, hijo del médico de la villa. El ahijado del joven Francisco Benegasi profesaría en los dominicos, sería obispo de Ávila (1728-1738), destacando por su sensibilidad social con los jornaleros de su diócesis, además de asumir en papel conciliador entre la Corona y la Santa Sede.

Don Francisco, ya con formación esmerada, sirvió a Felipe V dentro del Consejo de Hacienda y ocupó desde la corte cargos de gobernador y superintendente de villas de Andalucía y La Mancha, lo que no le impidió relacionarse con los mejores escritores de su tiempo en el campo poético y teatral, de modo que "en la casa del autor había dos veces en la semana academia, donde concurrían las más conocidas habilidades de la Corte". Se casó en 1705 con doña Ana Peralta García de Francia y fruto de este enlace fue José Joaquín Benegasi y Luján, poeta y entremesista igualmente, que se encargó de editar parte de la producción paterna, pues el ilustre arenense falleció fuera de España, en 1743, tal vez en Milán y en acto de servicio a la Corona.

La obra poética en décimas, romances y sonetos varios de carácter festivo y satírico la hallamos recogida a título de pasatiempo en los dos impresos con textos teatrales que preparó para su edición nuestro autor y que salieron póstumamente en 1744 y 1746, arreglados por su hijo José Joaquín, como se ha adelantado: Obras métricas que dejó escritas en señor don Francisco Benegasi y Luján..., Madrid, Imprenta del Convento de la Merced, 1744; y Obras lyricas joco-serias que dejó escritas el señor don Francisco Benegasi y Luján..., Madrid, Oficina de San Juan de San Martín, 1746. He aquí algunos títulos poéticos en que lució su ingenio: "A un maestro de niños, que decía gustaba mucho de sonetos, le escribió, con el motivo de adelantar en su escuela muy poco un hijo del autor, el siguiente soneto..."; "Tenía cierta dama una nube en un ojo y confiesa un Amante suyo, que aquél es el que le ha rendido y no el bueno..."

Textos dramáticos

Los bailes o entremeses creados por Francisco Benegasi se surten de personajes como alcaldes, soldados, vejetes, dueñas o criadas, pajes, sacristanes, boticarios, barberos, hidalgos, portugueses, etc., que ya desfilan por el genio de Lope, Cervantes, Quiñones de Benavente y otros. El autor arenense los hace hablar de nuevo con gracejo en situaciones cotidianas o enredos ocurrentes. Además, la preparación musical del autor rentabiliza el que bastantes de las obras mezclen parte hablada y parte cantada en una clara aproximación a la zarzuela, dominando las seguidillas, ejecutadas con maestría y de moda en el XVIII. El conjunto de estas obras de tirón popular mantuvo un teatro en que brillaría más adelante don Ramón de la Cruz (1731-1794), famoso por sus castizos sainetes. Las 11 obras teatrales recogidas, por el momento, provienen de sus obras editadas en 1744 y 1746, o de impresos y manuscritos hallados en la Biblioteca Nacional. así contamos con los bailes: El amor ollero de Alcorcón, escrita en colaboración con José de Cañizares (1676-1759); La Fuente del desengaño, La familia de Amor, El retrato vivo, El Letrado de Amor, El Amor relojero y El Amor Espadero. Y como entremeses: Entremés del reloj, Entremés del zahorí y Entremés de los enjugadores. Finalmente, una comedia titulada La dama muda, en tres actos o jornadas.

Cayetano Alberto de la Barrera, buen conocedor de este género, enjuiciaba así el teatro en 1869 el teatro de nuestro autor: "Sus entremeses y bailes, representados a fines del XVII con general aplauso, abundan en chistes y ridiculizan los vicios sin ofensa de la moral".

A Francisco Benegasi y Luján, su Arenas de San Pedro natal y Ávila le deben reconocimiento merecido, puesto que se trata, tal vez, del mejor dramaturgo abulense que cuajó su obra hasta casi mediados del siglo XVIII y estaba falta de la debida atención.

Ahora podemos acceder a sus entremeses y demás obra en el estudio del profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Eduardo Tejero Robledo, nacido en La Parra. Su trabajo lleva por título El dramaturgo Francisco Benegasi y Luján y ha sido editado en 2010 por la Institución "Gran Duque de Alba".